¿Dónde estamos?
José María Pereda 8, 28806 Alcalá de Henares. Madrid
Pide tu cita
672 821 001
Horario
Lunes a Viernes de 09:00 a 21:00

Ondas de choque para qué sirve: alivia el dolor y recupera tu bienestar

Hay lesiones que se resisten a todo: el reposo no las mejora, los antiinflamatorios las silencian temporalmente y los masajes no llegan al fondo del problema. Son las tendinopatías crónicas, las calcificaciones tendinosas y las fascitis plantares de larga evolución. Para estas lesiones, las ondas de choque son la herramienta que más evidencia acumula en la última década.

Pero la tecnología no cura sola. El resultado depende del diagnóstico previo, de la dosis aplicada y del protocolo de ejercicio posterior. En este artículo te explicamos cómo funcionan, qué lesiones tratan con mayor eficacia y qué debes esperar antes, durante y después de cada sesión.

«Las ondas de choque no rompen huesos ni desgarran tejido. Su efecto es puramente regenerativo: reactivan un proceso de curación que el cuerpo había abandonado.»

¿Qué son las ondas de choque y cómo funcionan?

El mecanismo de acción

Las ondas de choque son pulsos acústicos de alta energía que penetran en el tejido sin necesidad de incisión. Al impactar sobre un tendón degenerado o una zona calcificada, generan microtraumatismos controlados que desencadenan una cascada de respuestas biológicas: liberación de factores de crecimiento, estimulación de la neovascularización y reorganización del colágeno patológico.

En las tendinopatías crónicas, el cuerpo ha dejado de intentar curar el tejido. Las ondas de choque fuerzan al organismo a reiniciar ese proceso. No es un efecto analgésico pasivo: es un estímulo biológico activo que obliga al tejido a regenerarse.

Ondas focales vs ondas radiales

Ondas focales — concentran toda su energía en un punto profundo y preciso, de hasta 12 centímetros de profundidad. Son las más eficaces para calcificaciones tendinosas profundas, como las del supraespinoso o el tendón de Aquiles en su porción media.

Ondas radiales — dispersan su energía de forma más superficial. Son adecuadas para tendones más superficiales, puntos gatillo miofasciales y fascitis plantar en fase subaguda.

La elección entre una modalidad y otra depende de la localización y la profundidad de la lesión, confirmadas por ecografía musculoesquelética antes de iniciar el tratamiento.

Lesiones que tratamos con ondas de choque

Tendinopatías crónicas

Son la indicación principal. Tendón rotuliano, tendón de Aquiles, supraespinoso, epicóndilo lateral y fascia plantar. Cuando el tendón lleva meses en proceso degenerativo sin cicatrizar correctamente, las ondas de choque son la herramienta con mayor tasa de resolución documentada.

El protocolo estándar combina 3-5 sesiones de ondas de choque con un programa de ejercicio excéntrico o de Heavy Slow Resistance (HSR) iniciado 48-72 horas después de cada sesión. La carga mecánica posterior es imprescindible para que el tejido reorganice el colágeno correctamente.

Calcificaciones tendinosas

Las calcificaciones en el manguito rotador son especialmente frecuentes y pueden ser muy incapacitantes. Las ondas focales de alta energía estimulan la reabsorción del depósito cálcico sin necesidad de cirugía, con resultados documentados en múltiples ensayos clínicos.

Fascitis plantar crónica

En fascitis plantares con engrosamiento de la fascia confirmado por ecografía y evolución superior a 3 meses, las ondas de choque revierten la fibrosis crónica y reactivan la vascularización de la inserción calcánea. La combinación con isométricos de gemelo potencia significativamente el resultado.

Síndrome de dolor trocantéreo

El dolor lateral de cadera de origen tendinoso — tendinopatía de los glúteos medio y menor — responde bien al protocolo de ondas de choque combinado con ejercicio excéntrico de cadera. Es una patología frecuentemente infradiagnosticada que mejora de forma notable con este abordaje.

Puntos gatillo miofasciales

Las ondas radiales son eficaces para despolarizar la placa motora en puntos gatillo activos que no responden a punción seca o terapia manual. Especialmente útiles en el trapecio superior, el infraespinoso y el glúteo medio.

Técnicas avanzadas ecoguiadas
Ondas de choque — tratamiento

Cómo es una sesión de ondas de choque

Antes: diagnóstico ecográfico

Antes de aplicar las ondas de choque realizamos una exploración ecográfica para confirmar el estado del tejido, medir el grosor del tendón y localizar con exactitud la zona degenerada. Tratar sin imagen es trabajar con suposiciones — algo que no hacemos.

Durante la sesión

Se aplica gel conductor sobre la piel y se administra la dosis acústica directamente sobre la zona lesionada. La sesión dura entre 10 y 15 minutos. Es habitual sentir una molestia pulsátil localizada — especialmente si hay calcificaciones o el tendón está muy sensibilizado. La intensidad se regula para mantenerse dentro de un umbral tolerable.

⚠️ Importante: no tomar antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno) ni aplicar hielo en las 48 horas posteriores a cada sesión. Las ondas de choque buscan generar una microinflamación controlada — inhibirla con medicación anularía el efecto regenerativo.

Después: ejercicio terapéutico

La sesión de ondas de choque abre una ventana biológica de 48-72 horas en la que el tejido está especialmente receptivo a la carga mecánica. El ejercicio terapéutico prescrito en ese período es lo que consolida el trabajo de la máquina. Sin ejercicio posterior, los resultados se reducen significativamente.

¿Para quién están indicadas las ondas de choque?

→ Dolor de más de 12 semanas de evolución sin mejoría con tratamiento convencional
→ Tendinopatía o calcificación confirmada clínica o ecográficamente
→ Fascitis plantar crónica que no responde a estiramientos ni plantillas
→ Ausencia de contraindicaciones: anticoagulación activa, tumor en la zona, embarazo, marcapasos

¿Tienes una lesión crónica que no mejora? Pide valoración aquí

Preguntas frecuentes sobre ondas de choque

¿Cuántas sesiones son necesarias para notar mejoría?

El protocolo estándar es de 3 a 5 sesiones espaciadas 5-7 días. Muchos pacientes notan alivio analgésico desde la segunda o tercera sesión, pero la regeneración tisular real del colágeno requiere entre 8 y 12 semanas para consolidarse. La paciencia en esta fase forma parte del tratamiento.

¿Duele la aplicación de las ondas de choque?

La sesión genera una molestia pulsátil localizada, especialmente sobre el tejido más degenerado. La intensidad se regula para mantenerse en un nivel tolerable — en torno a un 4-5 sobre 10. Las 24-48 horas posteriores puede aumentar el dolor como parte de la respuesta inflamatoria esperada.

¿Puedo hacer deporte mientras recibo el tratamiento con ondas de choque?

Sí, con modificaciones de carga. Las 48-72 horas posteriores a cada sesión se reducen los impactos y la intensidad. El objetivo es que el tejido reciba la carga mecánica del ejercicio terapéutico prescrito sin sobrepasar el umbral que genera una respuesta inflamatoria descontrolada.

¿Las ondas de choque son compatibles con otras técnicas de fisioterapia?

Sí. De hecho, el protocolo con mayor evidencia las combina con ejercicio excéntrico, Heavy Slow Resistance o EPI según la fase de la lesión. No se aplican en la misma sesión que la EPI sobre el mismo tejido — se alternan en el tiempo según la respuesta del paciente.